Tratamientos/Terapias

Trastorno obsesivo - compulsivo (TOC)

Las obsesiones son preocupaciones relativamente estables. Pueden ser pensamientos, imágenes o impulsos. Aparecen de forma brusca y reiterada en la mente y generan un alto nivel de ansiedad y perturbación. Su contenido suele ser absurdo aunque la persona no puede evitar angustiarse como si fuese real. Pueden venir acompañadas de una compulsión, un ritual o manía, que a la persona le urge realizarlo para reducir la angustia que le provoca la idea obsesiva. Hay obsesiones y compulsiones de muchos tipos, relacionadas con: el orden, la limpieza, enfermedades, agresivas, sexuales...

 

 

 

El TOC es uno de los llamados en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-IV) "trastornos de ansiedad". Se caracteriza por obsesiones, ideas, pensamientos intrusivos o imágenes que generan ansiedad que se calma momentáneamente con actos compulsivos. Pero éstos, al no resolver la ansiedad en forman definitiva, se reitera el circuito de idea obsesiva-compulsión en forma pertinaz, displacentera e incapacitante para quien lo sufre.

En los adolescentes o adultos, hay un reconocimiento de la exageración e irrazonabilidad, tanto de sus obsesiones como de sus compulsiones pero, no pueden evitarlas. Por ese motivo, mantienen sus síntomas en secreto por años, retrasándose de este modo tanto el diagnóstico como el tratamiento. 

 

¿Cuál es la causa?

Los factores etiológicos son de diversa índole:

a. Genéticos: en los pacientes con TOC hay una mayor incidencia familiar. 
b. Psiconeurobiológicos: "Los neurotrasmisores, el estudio del receptor serotoninérgico, las relaciones encontradas entre la patología de los núcleos de la base con los trastornos obsesivos y los movimientos anormales, y la mejoría con bloqueantes dopaminérgicos o inhibidores de la recaptación de la serotonina confirman los factores psiconeurobiológicos de la enfermedad" 
(Dr. J. Moizeszowicz).
c. Psicosociales: entre las teorías que destacan este factor, está la psicodinámica freudiana. Según S. Freud, cuando un paciente de este tipo se siente amenazado por la ansiedad relacionada con la pérdida de un ser amado, experimenta una regresión de la posición edípica, hacia un estadio muy ambivalente, asociado con la fase anal. Ésto explica el afán por la limpieza, la duda, la cavilación, y la indecisión frente a un objeto que es al mismo tiempo amado y odiado (ambivalencia).
d. Ambientales: ciertas toxinas e infecciones pueden contribuir a la génesis del TOC.

 

 

¿Cuáles son sus síntomas? 


A. Los síntomas consisten en obsesiones y compulsiones.
Las obsesiones más frecuentes constituyen temores a la contaminación, a la suciedad, a las infecciones, a las enfermedades (actualmente al SIDA), dudas patológicas, necesidad de orden y simetría, temor a dañar físicamente o otros y obsesiones de contenido sexual, religioso o filosófico.

 

 

Las obsesiones se definen por:


a. Pensamientos, impulsos o imágenes recurrentes, persistentes, intrusivos, e inapropiadas que causan malestar.
b. Tales pensamientos o imágenes no son simples preocupaciones excesivas de la vida real.
c. Hay intentos por ignorar, suprimir o neutralizarlos mediante otros pensamientos o acciones.
d. La persona reconoce que sus obsesiones son producidas por su mente.
(Son egodistónicas)

 

Las compulsiones se definen por:


a. Comportamientos o actos mentales repetitivos (ej. : rezar, contar, repetir palabras silenciosamente) destinados a calmar la obsesión que se llevan a cabo siguiendo ciertas reglas (rigidez).
b. El objetivo de las compulsiones de calmar el malestar o prevenir algún mal, están conectados de modo no realista.

La persona reconoce que sus obsesiones y compulsiones son excesivas e irracionales, salvo en el caso de niños.
Los síntomas provocan malestar, representan una pérdida de tiempo (más de 1 hora por día) e interfieren en el funcionamiento social del sujeto.

 

 

Otros trastornos del Espectro Obsesivo-Compulsivo (EOC) son:

 


A Trastornos por impulsividad:


a. Juego patológico que consiste en:

  • Preocupación por el juego.

  • Uso de cantidades cada vez mayores de dinero a fin de lograr la excitación deseada.

  • Reiterado fracaso en detener el juego compulsivo.

  • Irritabilidad en caso de intentar interrumpirlo.

  • El juego es usado como estrategia para aliviar el malestar subjetivo.

  • Intento de recuperar el dinero perdido.

  • Engaño a parientes.

  • Pérdida de relaciones interpersonales, trabajo o profesiones.

  • Expectativas puestas en que los demás proporcionen el dinero que resuelva el problema financiero.

 

b Piromanía:

  • v Provocación intencionada de un incendio repetidas veces. Atracción por éste.

c Cleptomanía:

  • v Impulsos recurrentes de robar objetos innecesarios y su dificultar para controlarlos.

 

c. Tricotilomanía:

  • v Impulsos reiterados de arrancar el propio pelo lo que da lugar a una pérdida ostensible del mismo.

 

d. Trastorno explosivo intermitente:

  • Impulsos agresivos y su dificultad para controlarlos, que dan lugar a violencia o destrucción de la propiedad en ciertas ocasiones. La agresividad es desproporcionada con respecto a cualquier estresante psicosocial que lo hubiere desencadenado.

 

e. Compras compulsivas:

  • Incontrolable deseo de comprar artículos que son imprescindibles por el sólo impulso de comprar algo.

 

f. Compulsiones sexuales

 

g. Trastorno Boderline


h. Trastorno antisocial

 

B Preocupación por el cuerpo y la apariencia:

  • Dismorfofobia

  • Despersonalización

  • Anorexia nerviosa.

  • Hipocondriasis.

 

C. Trastornos neurológicos:

  • Síndrome de Gilles de la Tourette.

  • Corea de Sydenhan

  • Tortícolis

  • Autismo.

 

Edad de comienzo e incidencia por sexos


La edad de comienzo es alrededor de los 15 años y en los adultos jóvenes, aunque puede también aparecer en la primera infancia, siendo los varones los más afectados (75%) en esa edad. 

La incidencia se da por igual en ambos sexos, excepto en niños.

En ellos, debido a las dificultades para concentrarse, el rendimiento escolar se ve disminuido. Y son los padres los que deben llevarlos a la consulta, porque ellos mismos no reconocen al trastorno como algo anormal.

Generalmente se pide ayuda a los 25 años, se arriba al diagnóstico adecuado a los 30 años y 2 años más tarde al tratamiento correcto.

Un 10 % de la población está afectada por algún trastorno del Espectro obsesivo-compulsivo (EOC), y específicamente por TOC un 2,5%.

 

 

¿Cuál es su tratamiento?


Teniendo en cuenta de la pluricausalidad, el tratamiento debe ser múltiple:

a. Educativo: es necesario informar tanto al paciente como a sus familiares en qué consiste enfermedad a fin de bajar el nivel de ansiedad, desculpabilizar al paciente, y evitar los estigmas que pueden impedir tanto el acceso a los tratamientos como su continuidad. Además, como el trastorno cursa con recaídas y muchas veces se asocia con otros trastornos como la depresión, la información permitirá que el paciente y sus familiares estén prevenidos y no se desalienten frente a un posible retroceso una vez aliviados los síntomas. Por otra parte, y dada la ambivalencia que es propia del trastorno es, muy importante ganar la confianza del enfermo a través de entrevistas informativas que pueden ser tanto individuales como grupales.


b. Psicoterapéutico:
El escuchar a un paciente que por vergüenza mantuvo en soledad y secreto sus obsesiones y rituales, ya de por sí, está proporcionando alivio por el sólo hecho de compartir su mundo privado en un contexto de permisividad. Si además, los síntomas comienzan a tener sentido a luz de su historia personal y de las experiencias que le tocó vivir, el encuentro puede ser enriquecedor y llevar gradualmente a disminuir el nivel de angustia y por ende las obsesiones y las compulsiones. Generalmente, cuando el paciente se recupera, retoma sus actividades normales.


c. Psicofarmacológico: siempre dependiendo de la gravedad del trastorno, será necesaria su instauración, básicamente con inhibidores selectivos o no-selectivos de la recaptación de la serotonina (IRS-IRSS).

 

 

 

¿Cómo pueden los familiares y amigos ayudar a las personas con T.O.C? 

 

El TOC afecta tanto al enfermo como a la familia entera. Ésta, a menudo, tiene dificultades en aceptar que el enfermo de TOC no se pueda abstener de la conducta compulsiva. Si los miembros de la familia y amigos mostraran su enojo o resentimiento, ésto aumentaría la angustia del enfermo y sus síntomas. Tampoco es bueno, en un intento por calmarlo, colaborar en los rituales o hacer permanentes promesas tranquilizadoras.

La educación acerca de TOC es importante para la familia. Las familias pueden aprender maneras específicas de alentar a la persona con TOC a cumplir tanto con la psicoterapia como con el tratamiento psicofarmacológico. Ciertos libros de autoayuda también pueden ser una buena fuente de información. Algunas familias buscan la asistencia de un terapeuta de familia que esté capacitado en el tema. 

La clave de la ayuda al paciente tanto por parte de la familia como de los amigos, reside en la comprensión de que se trata de actitudes que el paciente no puede evitar, que van más allá de su voluntad y que no se debe dilatar la consulta con el psicólogo o psiquiatra. 

Si se tratara de niños serán los padres los que deben detectar tempranamente el problema, a sabiendas de que aún en ellos puede haber cierto grado de ocultamiento.